Los altos mandos de la armada rojigualda y de la legión albiceleste unieron sus fuerzas y pasaron de la mano a los dieciseisavos de final del Abierto de Estados Unidos 2011. La jornada del viernes fue tan positiva como la de la víspera, y tanto españoles (6 de 7) como argentinos (4 de 6) cerraron un extraordinario balance en la segunda ronda. Por un lado, el campeón Rafa Nadal, David Ferrer y Feliciano López se unieron a los ya clasificados Verdasco, Granollers y Ferrero. Por el otro, el ex campeón Juan Martín del Potro, Juan Ignacio Chela y David Nalbandian tampoco quisieron dejar solo a Juan Mónaco. En categoría femenina, el inicio de la tercera ronda deparó el adiós de Maria Sharapova, ganadora en 2006.
El campeón empieza a carburar. Tras la falta de ritmo que suele acusar en sus arranques de torneo, Rafael Nadal (2º) empezó a destapar el tarro de las esencias frente a Nicolas Mahut, 99º del mundo. El francés, que había derrotado al manacorí en su único duelo previo (sobre la hierba de Queen’s en 2007), esta vez no pudo inquietar lo más mínimo a un Rafa que mejoró sensiblemente con su saque con respecto al estreno (sólo perdió 6 puntos con sus primeros y levantó las 4 bolas de quiebre que concedió), y que superó a su rival en la mitad de sus numerosas subidas a la red. Apenas 5 errores no forzados cometió el ex nº 1 mundial, que se vio favorecido por los problemas físicos (en los abdominales) de un Mahut que venía de remontar 2 sets en contra en su primer compromiso. Al final, tras encajar un inapelable doble 6-2, el 99º del mundo se convirtió en el octavo retirado del cuadro masculino en lo que llevamos de torneo.
En tercera ronda, Nadal se las verá con un viejo conocido, David Nalbandian, que se deshizo de otro ilustre venido a menos, Ivan Ljubicic (30º) por 6-4, 1-6, 6-3 y 6-2. Tras casi una decena de enfrentamientos (5-4 ahora para el croata), era la primera vez que estos dos ex nº 3 del mundo se veían las caras en un Grand Slam. Ljubicic impuso cuando pudo su mortífero servicio (15 aces), pero su pobre porcentaje de primeros (44%) le condenó ante los sensacionales restos del unquillense, quien, pese a las lesiones y la falta de ritmo, sigue atesorando la clase que le hizo ser semifinalista en 2003.
“Delpo” y Chela, intratables
Si el “rey David” representa la historia viva del tenis argentino, el regresado Juan Martín del Potro (18º) encarna el futuro pujante. El tandilense de 22 años poco a poco va retomando las sensaciones y el poderío desde el fondo de la pista que le hicieron coronarse en Flushing Meadows hace dos años. Este viernes se despachó a gusto (6-2, 6-1 y 7-5) con su paisano y amigo Diego Junqueira, 104º del mundo, al que triplicó en “winners” (36 a 12) y endosó 9 “aces”, aunque en la tercera manga “Delpo” se relajó un poco y cedió su servicio en un par de ocasiones. Su próximo escollo será el francés Gilles Simon (12º), quien, tras tumbar a Guillermo García-López por 6-4, 6-7 (4), 7-5 y 6-3 (el albaceteño sigue sin poder pasar de la 2ª ronda tras 7 participaciones), palió las eliminaciones de tres compatriotas cabezas de serie en la jornada anterior: Gael Monfils (7º), Richard Gasquet (13º) y Michael Llodra (29º).
El otro preclasificado albiceleste, Juan Ignacio Chela (24º), tampoco ha cedido ningún set en sus dos primeros partidos. El belga Steve Darcis, 102ª raqueta mundial, no le creó excesivos problemas y se inclinó por un claro 6-2, 6-4 y 6-4. A continuación, el “Flaco” se medirá al local Donald Young, verdugo en cinco mangas de un cuartofinalista el año pasado: Stanislas Wawrinka (14º). Por tanto, de los 6 argentinos que afrontaron la segunda ronda, las únicas 2 víctimas fueron las lógicas: Junqueira en el duelo fratricida y Carlos Berlocq, que, a última hora del jueves, al menos logró evitar la humillación de un triple “rosco” ante un aplastante Novak Djokovic (1º) después de que el serbio le hubiese infligido… ¡14 juegos seguidos!
Ferrer y “Feli” tampoco fallan
Y en lo que respecta a España, el único lunar lo puso García López, puesto que David Ferrer (5º) y Feliciano López (25º) no quisieron ser menos que el gran Rafa y tampoco fallaron. “Ferru” impartió una clase magistral de solidez ante el local James Blake (con quien había perdido en sus dos anteriores duelos) y, pese a perder un par de veces su servicio, se impuso por un claro 6-4, 6-3 y 6-4 ante un rival que cometió la friolera de 51 errores no forzados en menos de 2 horas.
Más apuros pasó Feliciano López (25º) frente a Vasek Pospisil, uno de los últimos supervivientes de la fase previa. El canadiense de 21 años, 143º del mundo, le salió respondón al zurdo toledano tras romperle el saque un par de veces en el primer set (5-7). Sin embargo, “Feli” siguió confiando en su servicio y, tras un igualado mano a mano (21 aces del español por 19 de Pospisil), acabó imponiendo el 85% de rentabilidad que aplicó a sus primeras bolas. 5-7, 6-4, 7-6 (3) y 7-6 (5) para el octavofinalista en 2007, quien, para igualar ese resultado, tendrá que dar lo mejor de sí mismo ante todo un Andy Murray (4º) que hoy sufrió de lo lindo ante Robin Haase, al tener que remontar dos sets en contra.
Caen Anabel… y Sharapova
En categoría femenina, la tercera ronda arrancaba con un terceto de españolas en su seno, a las que no pudo acompañar a la argentina Gisela Dulko tras caer a última hora del jueves frente a la bielorrusa Victoria Azarenka (4ª), semifinalista en Wimbledon: 6-4 y 6-3. Este viernes le tocaba abrir el fuego a Anabel Medina (30ª). La valenciana plantó cara a la rusa Vera Zvonareva (2ª) y, en el segundo set, tuvo una bola de break para ponerse con 5-3 y servicio. Pero la vigente subcampeona acabó imponiendo su mayor caché y, con un global de 6-4 y 7-5, impidió a la española obtener su mejor resultado en estas pistas.
Por lo demás, la principal sorpresa del día fue la derrota de la rusa Maria Sharapova (3ª favorita) frente a la italiana Flavia Pennetta (26ª), por 6-3, 3-6 y 6-4. La campeona de 2006, que venía de ser finalista en Wimbledon y ganar en Cincinnati, sucumbió víctima de sus propios errores (60 no forzados y 12 dobles faltas; muchas de ellas en momentos clave del partido).