La novena jornada del Abierto de Estados Unidos ha quedado completamente suspendida como consecuencia de la pertinaz lluvia que ha estado cayendo sobre Nueva York este martes, de modo que todos los partidos previstos se trasladan el miércoles.
Las previsiones meteorológicas iniciales vaticinaban que, tras unas primeras horas de lluvia, habría una tregua a partir de la tarde que permitiría al menos disputar parte de los encuentros programados. Sin embargo, la climatología adversa se instaló definitivamente y la organización decidió, ante los malos augurios de los últimos partes, proceder al aplazamiento definitivo.
Esta jornada contaba como partidos estelares los cuatro últimos correspondientes a los octavos de final en categoría masculina, incluyendo las apariciones de los españoles Rafael Nadal y David Ferrer contra el luxemburgués Gilles Muller y el estadounidense Andy Roddick, respectivamente, así como los cuartos de final femeninos.
En los últimos años se está demostrando que la lluvia mantiene un idilio con el US Open. No en vano las tres últimas finales masculinas se han disputado en lunes, un día después de lo planificado.